Miremos un poco dentro de nosotros mismos antes de buscar culpables fuera
Hola amigos y enemigos!!!
Me decido a escribir estas líneas al ver consternado que ciertas personas están intentando manejar la opinión pública de los ciudadanos de Leganés hasta conducirles a términos erróneos sobre la actual problemática de la Banda Sinfónica de la Escuela de Música de Nuestra Localidad. Viendo esto, es obvio que mis palabras van dirigidas hacia los ya mentados ciudadanos de este nuestro municipio.
Y para todos ellos, primero un poco de historia:
Hace años aterrizó en Leganés un señor músico llamado Manuel Rodríguez Sales que decidió fundar la que hoy es nuestra Escuela de Música Pablo Casals y como consecuencia de ella su Banda Sinfónica.
Esta banda inicial, comenzó una trayectoria que le llevo hasta un buen nivel musical, fruto del cual es la “gesta” del Certamen de Campo de Criptana y una serie de conciertos de muy buen nivel artístico, entre los que podemos enumerar Los preludios de Franz Liszt en la Iglesia del Salvador de nuestra localidad, la Suite del Pájaro de Fuego de Igor Stravinsky que finalmente no se pudo frente al Palacio Real de Madrid interpretar debido a la lluvia y su último concierto con la Sinfonía número 9 de Antonin Dvorak en la ya citada Iglesia del Salvador.
Cuando nuestra banda andaba en estas, al buen señor don Manolo le llego su turno para la jubilación, cosa normal para los ciudadanos españoles, lo cual produjo un hondo socavón en la trayectoria de dicha banda.
Dicho socavón se produjo porque sus músicos al conocer el cambio de director huyeron en desbandada (nunca mejor dicho) sin tan siquiera dar una oportunidad al nuevo director ya que no se dignaron a comprobar como sería la nueva etapa que acababa de comenzar, se fueron y punto, dejando a nuestra escuela de música compuesta y sin Banda.
Tras esto la escuela de Música de Leganés, cuya banda con gran esfuerzo y trabajo se había ganado poco a poco un respeto y un nombre a nivel nacional, de repente no tenia banda que presentar al público, tan solo les quedaba su banda juvenil, de pequeños muchachos cuyo nivel musical no era ni mucho menos comparable al de los miembros de la banda recién deshecha, eran todos estudiantes de los primeros años de grado medio (del antiguo plan 66) que aun distaban muchos de acabar su carrera musical.
Pues bien, la nueva dirección de la Escuela, sin acobardarse, ni avergonzarse, tiro para adelante y convirtió su inexperta Banda Juvenil en Banda Sinfónica de la Escuela de Música Municipal de Leganés, y comenzó un nuevo y arduo ascenso.
Fueron años duros pero poco a poco la Banda fue resurgiendo hasta llegar a dar muy buenos conciertos que nada tenían que envidiar a los de la antigua Banda.
Ejemplo de ellos son la interpretación del IV movimiento de la 5ª Sinfonía de Dimitri Shotakovich en el Anfiteatro Egaleo de nuestra localidad, nuestra primera interpretación de la Suite en La de Julio Gómez, La marcha eslava y la obertura 1812 del ruso Piort Ilych Tchaikovsky y para callar las bocas de los que intenten desmentir esto, remito a los ciudadanos al Compact Disc que aquella Banda grabó por aquellas fechas con motivo el 25 aniversario de La Escuela de Música, en el que queda patente al nivel que llegó a alcanzar la nueva Banda de la Escuela Municipal Pablo Casals de Leganés bajo la dirección de su actual director José María Muñoz Mayoral.
Cierto es y no lo voy a negar que desde entonces la banda ya no ha vuelto a ser lo que era.
Tras esta introducción histórica para que todos sepamos como hemos llegado hasta aquí quiero explicar desde mi modesta opinión por que nuestra agrupación ha sufrido esta pérdida de nivel de la que parece que todos quieren culpar a su director José María Muñoz Mayoral.
Aferrado a mi humilde experiencia en diferentes bandas y orquestas , quiero explicarles que podemos encontrar bandas buenas y malas al igual que directores buenos y malos, pudiéndose darse diferentes combinaciones. Bueno pues desde esta experiencia antes referida he observado los siguientes resultados aplicables al 95% de los casos.
Banda buena-Director bueno: El resultado es siempre muy óptimo, es la mejor de las combinaciones.
Banda mala- Director malo: El nivel de la agrupación ni mejora ni empeora.
Banda mala-Director bueno: El director directamente ignora a los músicos, hace su trabajo, recibe su paga y no se preocupa por nada más.
Banda buena- Director malo: La agrupación mantiene su nivel, quizá perdiendo algo de calidad. En este caso es donde se ve realmente cuando una agrupación es buena o mala. Tradicionalmente se ha dicho que las agrupaciones buenas son aquellas que ante un mal director consiguen mantener su nivel.
Quizás ustedes anden atareados intentando ubicar a nuestra Banda Sinfónica dentro de uno de los anteriores cuatro casos, pues no, nuestra banda no esta en ninguno de éstos, sólo he hecho esta aclaración para desenmascarar parte de las afirmaciones que se están lanzando sobre el caso que nos atañe en estas líneas.
De acuerdo con esto es imposible que un director que consiguió hacer sonar bien una Banda, dé al traste con ella sin más. Entonces ¿Dónde está el problema? Pues señores el problema está en sus músicos, que tanto quieren opinar sobre las causas de la por ellos llamada catástrofe.
Creo que uno de los secretos de esa banda primigenia dirigida por el maestro Manuel Rodríguez Sales, era que estaba conformada por un núcleo sólido, unido e implicado con su causa, de tal manera que en su último año de vida se podía ver cumplir semanalmente con su asistencia al ensayo tanto a estudiantes de la Escuela, como a músicos con sus estudios ya finalizados además de aquellos que estaban estudiando los últimos años en el Conservatorio Superior.
Éstos músicos crecieron juntos mientras aprendían a tocar sus instrumentos produciendo un resultado excelente que mejoraba con los años.
La banda que salvando la situación sucedió a ésta, también experimento éste fenómeno, produciendo también muy buenos resultados como antes mencioné citando ejemplos muy concisos, pero algo de repente cambió. Cuando sus músicos tenían la oportunidad de dar lo mejor de sí mismos para su agrupación no estuvieron ahí para sostenerla.
Cuando les llego el momento de desvincularse de la Escuela de música como alumnos, bien para seguir formándose en un conservatorio superior, bien para encaminar sus pasos en otra dirección, no supieron seguir vinculados a la Banda que tanto les brindo cuando eran unos principiantes.
Comenzaron a descuidar notablemente su asistencia a los ensayos, incluso yendo solamente a un par de ellos antes del concierto para poder tocar en él.
Cuando esto empezó a ocurrir todo se veía venir, la banda ya comenzaba a no ser lo que era en los ensayos, pero en los conciertos seguía dando la talla (cada vez menos) pues sus músicos aun asistían a este tipo de eventos.
Actualmente podemos contar con los dedos de nuestra mano la gente que podemos ver en los ensayos de la banda, que tocaban en ella en esta segunda época dorada, cuando se llevó a cabo la grabación conmemorativa del 25 aniversario de la escuela.
Todo el bloque sólido y compacto que servía de columna vertebral a esta banda ha desaparecido con lo cual hubo que rellenar los vacios poco a poco con gente de cursos inferiores para mantener la plantilla.
Por tanto, el nivel de sus músicos disminuyó y si somos sinceros con nosotros mismos sabremos reconocer que el nivel individual de sus músicos actuales nada tiene que ver con el nivel individual de los músicos de aquel entonces (quiero aclarar que con esto no estoy criticando a sus músicos por su poco nivel actual ya que llegar a tocar a un nivel medio-bueno requiere de varios años de aprendizaje que aun están por concluir para dichos músicos, que se encuentran en la zona inicial-media de su aprendizaje).
Lo más lamentable del asunto es que la gente que actualmente acaba sus estudios en la escuela logrando un buen nivel, siguen desligándose completamente de su banda. Y quiero decir a todo el pueblo de Leganés que mientras este fenómeno se siga produciendo, jamás contaremos con una banda como la que teníamos.
Lo primero para que una banda tenga calidad es que su músicos cuenten con ella. Los músicos de la Banda de Leganés, después de haberla usado como plataforma para encontrar dicha calidad, se marchan de ella sin tan si quiera mirar atrás. Creo que lo mínimo que podían hacer después de esto es reconocer de quien es realmente la culpa de la situación actual, en vez de usar a su director como cabeza de turco.
Señores he de reconocer que yo también siento pena por la Banda Sinfónica de la Escuela de Leganés, pero no por su nivel artístico, ni por su director, sino por la falta de implicación, condescendencia y agradecimiento de sus músicos, digamos “eventuales” o “pasajeros”.
Por ultimo, quería añadir para esa gente que intenta mezclar sistemáticamente (confundiéndolo todo) la dirección artística de la Banda Sinfónica de la Escuela Municipal de Leganés, con la dirección administrativa y burocrática de la misma escuela, que la dirección de una escuela de música, que recordemos, es una entidad de carácter formativo, solo incumbe a sus alumnos y a los padres de estos, por tanto dejemos sean ellos los que se quejen si no les complace la gestión que al frente de ella hace su director ¿No les parece?.